La etiqueta medioambiental de la DGT es un distintivo oficial que clasifica tu vehículo según su potencial contaminante —en función de su normativa Euro y tecnología (gasolina o diésel, híbrido, GLP/GNC, enchufable o eléctrico)— y se utiliza por muchos ayuntamientos para regular el acceso a Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), aplicar bonificaciones de aparcamiento y ordenar restricciones de circulación. Su obligatoriedad de exhibición varía según la ordenanza municipal y el calendario de implantación de cada ciudad. Disponer del distintivo correcto agiliza los controles y el acceso a ZBE, evita incidencias y posibles sanciones.
